La agencia de calificación Fitch ha ajustado a la baja su pronóstico de crecimiento del PIB mundial para 2026, reduciéndolo al 2,4%. Esta cifra se encuentra dos décimas por debajo de su estimación anterior, publicada en marzo, y marca una desaceleración respecto al 2,7% registrado el año precedente. Según el informe, la prolongación de la guerra en Irán y las complicaciones en los mercados energéticos son factores determinantes en esta revisión.
"Las perspectivas de crecimiento mundial se han visto perjudicadas por la crisis del petróleo provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán", señala el informe de Fitch, publicado este jueves. El impacto de la subida de precios ha erosionado los salarios reales, frenando el consumo y encareciendo los costes de producción, lo cual ha forzado a Fitch a reducir sus previsiones de manera generalizada.
La inversión en inteligencia artificial ha mitigado parcialmente los efectos negativos de la crisis energética, fomentando el comercio y las exportaciones asiáticas
En Estados Unidos, la previsión de crecimiento del PIB para 2026 se ha recortado en tres décimas, situándose en un 1,9%. Por su parte, el pronóstico para la eurozona se ha ajustado a un 0,9%, 0,4 puntos porcentuales menos que en marzo. En contraste, Fitch ha mejorado sus expectativas para China, donde el crecimiento proyectado para 2026 es del 4,6%, con un aumento de 0,3 puntos porcentuales. Corea del Sur también ha visto una revisión al alza gracias a buenos resultados trimestrales y un auge en las exportaciones tecnológicas. Sin embargo, en los mercados emergentes, excluida China, el crecimiento se ha reducido en 0,2 puntos hasta el 3,2%.
El informe destaca el impacto de la crisis del petróleo, calificándola como un importante obstáculo para el crecimiento global. No obstante, Fitch considera que sus efectos no se comparan con las severas crisis petroleras de los años setenta. Se espera que el precio medio del crudo Brent este año sea de 86 dólares por barril, frente a la estimación anterior de 70 dólares, debido al cierre casi completo del tráfico por el Estrecho de Ormuz. Esta situación podría prolongarse hasta cinco meses, aumentando el riesgo de que el precio medio del Brent alcance los 100 dólares si el bloqueo persiste hasta fin de año.
En cuanto a las políticas monetarias, la inflación sigue siendo un reto significativo. Fitch indica que los bancos centrales, como la Reserva Federal de EE.UU. y el Banco de Inglaterra, mantendrían sus tasas este año, previendo recortes en 2027. Mientras tanto, el Banco Central Europeo planea subir las tasas en 25 puntos básicos en junio, con una posible reversión el próximo año.
Rebaja para las expectativas en España
Para España, Fitch estima un crecimiento del PIB del 2,3% en 2026, más del doble que en la eurozona. Sin embargo, las previsiones se han reducido en 0,2 puntos porcentuales debido a las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo. El crecimiento español se desaceleraría en el segundo y tercer trimestre del año, después de un primer trimestre impulsado principalmente por la demanda interna. A pesar de la estabilidad en la creación de empleo, se han observado signos de ralentización.
El impacto de la inmigración en España
El informe de Fitch destaca el efecto positivo de la inmigración sobre el crecimiento económico en España, donde la afluencia migratoria supera a la de otros países como Alemania, incrementando la población activa. Las proyecciones consideran una moderación en la inmigración, incorporando el riesgo de un cambio en la política gubernamental tras las elecciones generales de 2027 hacia una postura menos favorable a la inmigración.
