S&P Dow Jones Indices, la entidad responsable del S&P 500 y el Dow Jones, ha decidido mantener sus estrictas condiciones de admisión para los índices bursátiles, como el S&P 500, que establecen un periodo obligatorio de doce meses tras la salida a Bolsa de las compañías. Esta postura se ha reafirmado justo antes de las esperadas ofertas públicas iniciales (OPI) de grandes empresas del sector de la inteligencia artificial, como SpaceX, OpenAI y Anthropic.
En un comunicado oficial, S&P Dow Jones Indices declaró que, tras una revisión detallada del mercado por parte de su Comité de Índices y considerando las opiniones de varios actores del mercado, no se modificarán los criterios de elegibilidad. Estos criterios incluyen los análisis de viabilidad financiera, el periodo de antigüedad y un capital flotante mínimo para los índices S&P 500, S&P MidCap 400 y S&P SmallCap 600.
La decisión busca preservar los principios fundamentales del índice y asegura su función como referencia efectiva para la inversión en el mercado de renta variable estadounidense
A pesar de la alta capitalización prevista de estas empresas en su debut bursátil, no podrán ingresar de forma prioritaria a estos índices, ya que deben cumplir con el plazo de doce meses para las nuevas cotizaciones. S&P Dow Jones defiende que los criterios de capitalización no deben prevalecer sobre la viabilidad financiera, la antigüedad y la capacidad de inversión.
El comunicado también señala que, aunque existe un debate entre adherirse estrictamente a estos requisitos y buscar una representación más amplia, la metodología vigente ofrece una cobertura de mercado significativa y un equilibrio sectorial.
Esta decisión contrasta con la de otras entidades gestoras de índices bursátiles, como Nasdaq y FTSE Russell, que han reducido drásticamente el requisito de antigüedad para permitir que empresas como SpaceX accedan a índices de alto perfil como Nasdaq 100 o Russell 200 en pocos días. La postura de S&P ha sorprendido a los analistas, como James Seyffart, de Bloomberg Intelligence, quien expresó su asombro, aunque recordó que S&P es el líder del mercado y puede ir contra la corriente.
SpaceX, que pronto comenzará a cotizar, ha fijado su precio de salida en 135 dólares por acción, ofreciendo más de 555 millones de títulos para recaudar unos 75.000 millones de dólares (64.588 millones de euros), lo cual la convierte en la mayor OPI de la historia. Este lanzamiento dará inicio a otras importantes salidas a Bolsa previstas para después del verano, protagonizadas por Anthropic y OpenAI.
