El último Índice Rankia Hipotecas, correspondiente al segundo trimestre de 2026, pone de manifiesto que el 70 % de los compradores de viviendas optan por una hipoteca a tipo fijo. Esta tendencia se produce incluso en un contexto de subida de los tipos oficiales por parte del Banco Central Europeo.
Los datos, extraídos de las FEIN emitidas entre el 1 de abril y el 30 de junio, revelan que ninguna de las operaciones analizadas durante este período se contrató a tipo variable, mientras que el 30 % restante correspondió a hipotecas mixtas. La decisión de los compradores parece estar motivada por la búsqueda de estabilidad y previsibilidad en sus cuotas mensuales, evitando la exposición a revisiones periódicas.
Los compradores están priorizando la previsibilidad en un entorno de incertidumbre sobre el coste de la financiación
El euríbor volvió a crecer durante este periodo, disminuyendo el atractivo de las hipotecas variables. Carla Quinto, directora de Banca de Rankia, destaca que las familias valoran enormemente saber de antemano el monto de sus pagos mensuales, lo que proporciona tranquilidad.
A pesar de la inclinación hacia las hipotecas fijas, es posible aún conseguir condiciones competitivas. El TIN medio de las operaciones registradas fue del 2,47 %, con una TAE media del 2,90 %, siendo significativamente inferior al 2,86 % promedio publicado por las entidades financieras.
Este diferencial se traduce en un ahorro potencial considerable. Para un crédito hipotecario de 160.000 euros a 20 años, la diferencia puede representar un ahorro de aproximadamente 7.400 euros a lo largo de la vida del préstamo, por lo que es fundamental analizar detenidamente los productos vinculados y las condiciones pactadas.
El estudio también subraya la importancia de evaluar tanto la TAE como el TIN. Variables como el perfil financiero del comprador, sus ingresos y estabilidad laboral, además del porcentaje financiado, juegan un papel clave en la negociación.
