El crucero MV Hondius, afectado por un brote mortal de hantavirus, ha llegado este domingo al puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife. Las imágenes emitidas en directo por Radiotelevisión Española (RTVE) muestran la llegada de la embarcación a las instalaciones portuarias, mientras las autoridades siguen de cerca la situación sanitaria a bordo.
Hasta ahora, no se han proporcionado detalles adicionales sobre el estado de los pasajeros o las medidas específicas que se adoptarán tras el atraque del barco en Canarias. La evacuación de los pasajeros está programada para comenzar este domingo a las 08.00 horas, con el desembarco inicial de 14 ciudadanos españoles que permanecen en el crucero afectado por el brote.
El operativo, diseñado por las autoridades, incluye un traslado progresivo de los pasajeros a tierra en Tenerife. Este proceso se llevará a cabo bajo medidas estrictas de seguridad y prevención, donde todos los pasajeros deberán utilizar mascarillas FFP2. Además, los equipos de asistencia y evacuación estarán equipados con material de protección individual.
El desembarco de los pasajeros del MV Hondius se realizará bajo estrictos protocolos de prevención debido al brote de hantavirus a bordo.
Cuatro especialistas se encuentran en el interior del barco para supervisar la respuesta sanitaria al brote. Entre los primeros en desembarcar estará también uno de los expertos internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien viajará junto con el grupo de españoles en un avión militar hacia la Base Aérea de Torrejón. Una vez en España, será trasladado al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, siguiendo el protocolo del Ministerio de Sanidad.
A pesar de los preparativos para la evacuación, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha manifestado su preocupación por la seguridad sanitaria en las islas. Clavijo ha criticado la falta de coordinación con el Gobierno central y ha expresado su descontento por la ausencia de información detallada sobre el estado de los pasajeros.
El dirigente autonómico ha insistido en su rechazo al fondeo del crucero en Tenerife, argumentando que podría poner en riesgo la seguridad sanitaria de las islas. Ha subrayado que las decisiones tomadas están alineadas con las recomendaciones de las autoridades sanitarias canarias, que abogan por minimizar la estancia del buque en aguas del archipiélago.
