Un informe elaborado por Moeve, en colaboración con PwC, destaca el potencial de las moléculas verdes, como el hidrógeno renovable, para disminuir significativamente la dependencia energética de Europa en las próximas décadas. Según el estudio, la producción local de estas moléculas podría reducir la necesidad de importar energía en un 50% para 2040, lo que contribuiría a lograr la neutralidad climática conforme al Green Deal y las iniciativas Fit for 55 y REPowerEU.
Las conclusiones del informe sugieren que las moléculas verdes podrían sustituir hasta el 40% de la demanda de combustibles fósiles para 2040, reforzando así la estabilidad energética del continente. Para 2050, su papel podría expandirse hasta cubrir un 50% de esta demanda y representar un tercio de la matriz energética de la Unión Europea. Este cambio ayudaría a disminuir las emisiones de CO2 en un 22%, impulsando además el crecimiento económico con la creación de 1,7 millones de empleos y un aumento del PIB europeo en 145.000 millones de euros, según datos de ManpowerGroup.
Maarten Wetselaar, consejero delegado de Moeve, subraya que la autonomía energética es crucial en el contexto actual de tensiones geopolíticas y desafíos en las cadenas de suministro. "El imperativo estratégico de Europa es claro: garantizar la autonomía energética", señaló, añadiendo que el desarrollo de las moléculas verdes es esencial para alcanzar una Europa resiliente y competitiva.
Las moléculas verdes son clave para descarbonizar sectores donde la electrificación no llega, como la industria pesada y el transporte de larga distancia
El informe resalta el potencial de las moléculas verdes en sectores difíciles de electrificar, como la industria química y el transporte de larga distancia, que representan entre el 20% y el 25% de la demanda de energía primaria. El uso de estas moléculas podría reducir las emisiones de CO2 en un 22% para 2050. Aunque actualmente existe un green premium, se prevé que su impacto en los precios al consumidor final será moderado a partir de la década de 2030.
Respecto a la Península Ibérica, el informe destaca que España y Portugal tienen un "potencial excepcional" para producir hidrógeno verde a costes competitivos, casi la mitad que en Europa Central y del Norte, gracias a sus abundantes recursos renovables. Este potencial se debe en parte a los objetivos ambiciosos de España en electrólisis, con una producción anual de 0,39 millones de toneladas de hidrógeno renovable.
Finalmente, el estudio subraya la necesidad de acciones conjuntas entre el sector público y privado para desarrollar ecosistemas de moléculas verdes. Se recomienda la creación de marcos regulatorios que impulsen el mercado y ofrezcan señales claras de demanda, así como el establecimiento de mecanismos de apoyo económico y la ampliación de infraestructuras y alianzas público-privadas para movilizar inversiones y alcanzar escala industrial.
