Moody's ha decidido rebajar la calificación crediticia de Grupo Antolin de 'Caa1' a 'Caa2' con una perspectiva negativa, apenas unas horas después de que la firma alcanzara un acuerdo con diversas entidades bancarias españolas para refinanciar su deuda. La empresa burgalesa, reconocida por sus soluciones tecnológicas para el interior de vehículos, ha logrado pactar con Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell y Bankinter para extender los plazos de sus vencimientos y asegurar una línea de financiación de capital circulante.
El plan de refinanciación incluye la extensión de los vencimientos, la concesión de nuevas líneas de crédito comprometidas y el canje de bonos existentes, ofreciendo dos alternativas a los acreedores. Según Moody's, esta operación incrementa la probabilidad de una reestructuración de balance que podría implicar un canje de deuda en dificultades, así como una mayor posibilidad de incumplimiento y una recuperación potencialmente menor, estimada en un rango del 80% al 90%.
La estructura de capital de Grupo Antolin es considerada insostenible, con un apalancamiento elevado y una limitada capacidad para generar flujo de caja libre positivo en los próximos dos años
Asimismo, Moody's señala que el entorno del mercado es menos favorable debido a factores como las presiones inflacionarias, tipos de interés altos y una disminución en la confianza del consumidor, lo cual podría obstaculizar la recuperación financiera de la compañía. Además, la rebaja de la calificación también considera aspectos de gobernanza, incluyendo la tolerancia de la empresa a altos niveles de endeudamiento y políticas financieras impredecibles.
La perspectiva negativa destaca la posibilidad de que la reestructuración de la deuda implique recuperaciones inferiores a las actuales, lo que podría derivar en una nueva bajada de la calificación si se intensifican los riesgos de impago o de reestructuración desfavorable. No obstante, si la transacción se lleva a cabo con éxito, podría haber una presión positiva sobre la calificación, siempre que el rendimiento operativo de la empresa no se deteriore significativamente.
