En Galicia hay cinco Denominaciones de Origen que amparan una parte importante de sus vinos. Para conocer su realidad, hemos elegido como anfitrión a Jorge Vila. Es el fundador y director de la Academia del Vino de Galicia (Galicia Wine Academy), un centro de formación que se puso en marcha en 2017. Dejó su trabajo en un banco para dedicarse a su pasión, el vino. Es diploma nivel 4 -la máxima acreditación- de Wine & Spirit Education Trust –WSET– y formador homologado de las denominaciones de origen Rioja, Jerez y Cava.
Recorrer los viñedos gallegos en cualquiera de sus ubicaciones geográficas es una experiencia única para los sentidos: el corazón verde del interior es una explosión de valles y montañas y siempre con el agua marcando el curso de los mismos; la infinidad de monasterios, con las órdenes del Cister y de Cluny, que fueron promotores e impulsadores de la viticultura y elaboración y comercialización del vino más allá de sus límites geográficos, siendo muy reseñable la importancia del Caminos de Santiago; el aprovechamiento al máximo del territorio y la fe ciega en que sus vinos, tarde o temprano, llegarían lejos, como así ha sido.
D.O.Ribeiro
“En el siglo XVI, los vinos de Ribeiro se exportaban a Inglaterra y a Flandes y ya eran conocidos en todo el mundo”
Se ubica en la parte noroccidental de la provincia de Orense y en las confluencias de los valles de los ríos Miño, Avia y Arnoia. Estos valles han generado el terreno donde se cultivan los viñedos en bancales, terrazas y laderas. El minifundismo sigue siendo mayoritario. Jorge Vila afirma al respecto que, “además de ser la D.O. más antigua de Galicia, el primer factor destacable es la historia de Ribeiro. En el siglo XVI, sus vinos se exportaban a Inglaterra, Flandes… y eran ya conocidos en todo el mundo. Por otro lado, su situación atlántica, pero más cercana a la meseta y, por lo tanto, con un clima más mediterráneo permite cultivar una gran variedad de uvas con un excelente resultado”.
¿Qué características tienen sus vinos?
La Treixadura es la mayoritaria y una de las estrellas de las uvas blancas gallegas, pero, como la mayoría de los vinos blancos son plurivarietales, aunque también algunos son monovarietales, hace que sean muy complejos a la hora de comunicar, ya que no tienen un perfil único, como sucede con los vinos elaborados sólo con Godelllo o Albariño. Aun así, los blancos son vinos muy armoniosos y aromáticos y cada uno tiene sus peculiaridades.
¿Y los vinos tintos?
Los tintos son minoritarios y se elaboran con la variedad principal, la sousón, que se complementa con otras variedades. Son muy aromáticos, con cuerpo y con buena evolución en botella.
¿Los vinos blancos son los reyes de Ribeiro?
El 90% de su producción son vinos blancos y el 10% tintos. El mundo está penalizando a los tintos y está solicitando vinos blancos, frescos, naturales y con poca graduación. Es destacable la aceptación mundial de los monovarietales de Godello y Albariño. Hay un Centro de Investigación en Ribeiro y han recuperado la variedad blanca Albillo do Avia, muy aromática y que aporta frescor y aromas florales muy interesantes.
Cerramos el recorrido por la D.O. Ribeiro nombrando a los colleteiros, que son bodegas en los que el vino que se elabora procede de uvas procedentes exclusivamente de sus propios viñedos y por lo tanto no la pueden comprar a ningún viticultor.
D.O.Ribeira Sacra
“Estamos a la espera de que en este 2026, Ribeira Sacra sea declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco”
Su ubicación geográfica se extiende en las riberas de los ríos Cabe, Miño y Sil (zona sur de la provincia de Lugo y norte de la provincia de Orense). Está dividida en cinco subzonas: Amandi, Chantada, Quiroga-Bibei, Riberas del Miño y Riberas del Sil. Jorge Vila lo tiene muy claro: “Ribeira Sacra es el paisaje y tenemos que transmitir ese paisaje a la botella. Hay algunos viticultores que lo han conseguido y otros, en cambio, no tanto. Elaboran el vino, pero no han dado el paso para que ese vino hable del espectacular escenario natural de la Ribeira Sacra”.
Esta D.O. y otras, tienen subzonas, es decir, acotan mucho su origen…
Es algo muy, muy positivo. El mercado pide conocer más el origen real del vino, lo que supone una calidad extra, veracidad y, en definitiva, acotar al máximo la procedencia de las uvas que es donde nace el vino. Y hay subzonas todavía más pequeñas, concellos, aldeas, pueblos… Es una garantía de calidad para el consumidor.
¿Qué tipo de vinos salen de Ribeira Sacra?
El 80% son vinos tintos y el 20% restante, blancos. La variedad tinta mayoritaria es la Mencía, que se combina con otras variedades y, en general, son vinos afrutados, muy aromáticos, ligeros y responden a lo que ahora pide el mercado en los tintos y tienen muy buena acogida… ¡Jugamos en la Champions League! Son muy diferentes, por ejemplo, a los Mencía de El Bierzo. Los vinos blancos se elaboran con las varietales Godello, Albariño y Treixadura y, en general, son frescos, afrutados, con aromas florales y con un alto grado de acidez.
Es la D.O. más joven de Galicia, ¿no?
Sí, treinta años de vida, pero ha tenido y tiene un recorrido impresionante. Tiene algo único y es, como decía al principio, su paisaje que estamos a la espera que se declare Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Esto sería definitivo para seguir avanzando en el Enoturismo, que es un tesoro a descubrir por muchos y le daría aún más proyección internacional.
¿Ese paisaje único, que lo es, imprime carácter y personalidad única al cultivo de las vides y posterior vendimia?
Hay varios factores. El cultivo en bancales hace que tanto su cultivo como su vendimia sean muy diferentes. Tanto, que la D.O. tiene el certificado de Viticultura Heroica, ya que se realiza a mano y el transporte es también manual. Por otro lado, no tienen mucho volumen de producción, pero sus vinos son de calidad.
Hay mucho movimiento en algunas D.O., con la llegada de bodegas de otros puntos de España e incluso jóvenes emprendedores ¿Ha pasado esto en Ribeira Sacra?
Aquí es que los viñedos siguen siendo la mayoría propiedad de familias y minifundistas. No es que no haya interés por la zona, sino que la extensión geográfica es muy pequeña y no hay viñedos para comprar. Esto no pasa en las D.O. Monterrei, Rias Baixas o Valdeorras, pero aquí, sí. En ocasiones, se intenta averiguar el dueño de un viñedo y resulta que el titular emigró y en la actualidad hay 20 herederos… ¡imposible!
Con la ilusión y la esperanza de que Ribeira Sacra consiga ser declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco que aglutina el paisaje, un turismo sostenible y que acoge la mayor concentración de monasterios románicos, dejamos este abrumador e hipnotizante paisaje marcado por las aguas del Sil.
D.O.Valdeorras
“El éxito mundial de las uvas godello y albariño es impresionante, no es fácil colocar dos variedades blancas gallegas en todo el mundo”
Su zona de producción se encuentra en la parte nororiental de la provincia de Orense. Está regada por el río Sil y sus viñedos se asientan en las laderas de los montes y en el fondo de los valles. Acoge a los municipios de A Rua, O Barco de Valdeorras, Rubia, Petin, O Bolo, Carballeda, Larouco, Villamartín de Valdeoras y A Veiga. Jorge Vila destaca que “el éxito mundial de la uva godello es impresionante, como es la variedad albariño. No es tan fácil colocar dos variedades blancas gallegas en todo el mundo”.
¿Qué vinos nos regala Valdeorras?
Los blancos suponen un 70% o 75%, y los tintos, un 25% o un 30%. Los blancos tienen a su principal protagonista en la godello y la mayoría son monovarietales, aunque, en algunos casos, pueden añadir otras blancas autorizadas como la doña blanca, lado o albariño. Los tintos tienen a la mencía como uva mayoritaria y preferente. También elaboran espumosos y vinos dulces de uvas pasas.
Los blancos Godello Valdeorras son muy especiales, ¿por qué?
Porque, dado el clima, la godello aquí es muy aromática y con una complejidad de aromas a hinojo, minerales y con un cuerpo y un volumen que gastronómicamente hace que sea un extraordinario compañero de pescados azules, carnes blancas, arroces, incluidos los que se elaboren con caza, además de los clásicos como el marisco, los pescados blancos, los quesos gallegos… ¡Es una maravilla!
Y los vinos tintos, ¿qué virtudes tienen?
Está habiendo cada vez menos tinto, debido al éxito de la godello. Se está reconvirtiendo los viñedos de mencía a godello y está habiendo una pequeña revolución de volver a las variedades autóctonas de Valdeorras, sobre todo, la brancellao. De hecho, hay varios vinos de esta variedad y que son muy, muy interesantes y que era, en su momento, la varietal mayoritaria.
D.O.Monterrei
“Es la zona que más está creciendo en Galicia, gracias a las grandes inversiones en bodegas”
La zona geográfica se sitúa en la parte oriental de la provincia de Orense, en la frontera con Portugal en el valle de Monterrey y en los municipios de Verín, Monterrei, Oimbra y Castrelo do Val. Jorge Vila destaca que “se está invirtiendo mucho en mecanización y en fincas más grandes y ampliando territorio”.
¿En qué consiste la expansión de Monterrei?
Han podido y sabido aprovechar las zonas más lisas de los valles para cultivar los viñedos, lo que facilita, por ejemplo, la mecanización de la vendimia. Es la D.O. que más está creciendo en Galicia porque se han hecho grandes inversiones en bodegas, en plantación de vides…
¿Cómo son los vinos de esta zona?
El 80% son blancos y su varietal preferente es la godello, y los elaboran monovarietales y pluivarietales, añadiendo doña blanca, treixadura y palomino. Son vinos afrutados, muy sabrosos y con un buen equilibrio entre alcohol y acidez. Los tintos representan un 20% de la producción, con la varietal mayoritaria de mencía, y se suele mezcla con otras variedades, incluida la tempranillo, que aporta más estructura y más cuerpo. Aunque, en general, los tintos son vinos jóvenes, ligeros, afrutados y, por lo tanto, están al día de las preferencias de los actuales consumidores.
¿Qué valor añadido tienen?
Pues que tienen una excelente relación calidad-precio. Son vinos en general de una calidad media estupenda y los precios muy ajustados.
D.O.Rías Baixas
“Han colocado el vino gallego en todas las mesas del mundo”
La D.O. Rías Baixas abarca la provincia de Pontevedra y una pequeña parte de la de La Coruña y se divide en cinco subzonas: Val do Salnés, O Rosal, Ribeira do Ulla, Condado do Tea y Soutomaior. Jorge Vila lo primero que destaca es que “han colocado el vino blanco gallego en todas las mesas del mundo”.
¿Hablar de Rías Baixas es decir albariño?
Elaboran con Albariño los vinos blancos jóvenes más caros del mundo. Desde los años 80, con la creación de la D.O. han ido creciendo. El Albariño representa el 96% de la producción de la D.O. Elaboran el 60% de toda la producción de vino gallego.
Con las subzonas, está muy controlada la presencia de albariño en el vino blanco…
Sí, se elaboran varias clases de vino blanco, pero todas ellas deben de llevar un porcentaje de albariño para que puedan ser avalado por la D.O..
Los vinos albariños han dado un paso más con los albariños de guarda…
Envejecen muy bien. Resultan ser vinos más interesantes o, al menos, más originales que los jóvenes. Salen al mercado después de permanecer dos, tres o cuatro años en acero inoxidable, hormigón, y, en el caso de madera, debe de ser muy nueva y poco tiempo para que no influya en el aroma y características propias del albariño. Vega Sicilia, por ejemplo, se instaló hace 10 años aquí, y este año o al que viene va a lanzar sus primeros albariños de guarda. Es muy importante esta aportación y la presencia de una bodega como Vega Sicilia en Rías Baixas que va a darle visibilidad mundial.
¿Y los vinos tintos?
También se elaboran, pero son muy minoritarios. Son vinos ligeros, frescos y con un buen grado de acidez. Se elaboran de manera libre siempre y cuando se utilicen las 8 variedades autorizadas por la D.O. y lógicamente vendimiadas dentro del área geográfica de la misma.
Espumosos, dulces y vinagres
Al final, preguntamos a Jorge Vila por los espumosos gallegos, que los hay y muy buenos: “en la actualidad, se deben estar elaborando como unos 140.000 litros o, incluso, un poco menos. Nuestras variedades blancas son muy adecuadas para elaborar espumosos, y lo cierto es que tienen mucha aceptación. Su elaboración, aunque minoritaria, no es nueva, por ejemplo, hace unos días caté de Martín Codax un espumoso con 85 meses de guarda y es muy, muy interesante. Hay que pensar que la elaboración de los espumosos supone mucho trabajo y mucho tiempo y si tienes vinos blancos muy buenos y que tienen mucho mercado, se elabora menos cantidad, pero se siguen haciendo”.
También se elaboran vinos dulces con uvas pasificadas. Jorge Vila afirma “estos vinos que nosotros llamamos tostados están reconocidos en dos D.O., Ribeiro y Valdedorras, y se produce muy poco. Es un vino que no es fácil de producir, la pasificación se realiza durante tres meses a cubierto, la cantidad que se produce es muy limitada y a precios muy altos. Es un vino para paladares selectos, pero es un vino que aquí se elabora hace más de 300 años y que dejó de hacerse porque su consumo se restringía a familias muy pudientes. Según estas casas entraron en decadencia se fue perdiendo, pero a finales del siglo XX se empezó a recuperar y hay dos bodegas que apostaron por estos vinos tostados, Viña Costeira y Alma de Reboreda. Y hoy en día es un vino con mucho éxito porque es un vino de gran calidad.
Aunque hay algunos productores muy pequeños de vinagres, los de Albarro de la zona de Ribeiro se elaboran de forma artesanal a partir de vinos autóctonos de albariño y treixadura, considerados gourmet, dada su calidad y sus excelentes valoraciones.
Un manual de la enología gallega


¿Y los vinos tintos?