El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto sanciones a la empresa iraní Nobitex, una plataforma de intercambio de criptomonedas, vinculándola al Gobierno de Irán y a la Guardia Revolucionaria Islámica. La medida es parte de los esfuerzos de la Administración Trump para ejercer presión económica sobre Teherán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que mientras la economía iraní atraviesa dificultades, el régimen utiliza las tecnologías de activos digitales para evadir sanciones y transferir riqueza fuera del país. "Continuaremos rastreando el dinero del Ejecutivo iraní", afirmó al destacar la campaña de Washington para evitar que Irán desarrolle un arma nuclear.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) acusa a Nobitex de apoyar al régimen iraní procesando más del 50% de los flujos de activos digitales del país y facilitando pagos vinculados a actividades terroristas. La empresa también habría ayudado al Banco Central de Irán a acceder a cientos de millones de dólares en stablecoins para intentar estabilizar el rial iraní. Además, Nobitex habría permitido a personas cercanas al régimen eludir sanciones y proteger activos fuera de Irán, incluso durante bloqueos de internet.
La plataforma Nobitex ha sido sancionada por facilitar la evasión de sanciones y apoyar financieramente a la Guardia Revolucionaria Islámica
La OFAC ha sancionado a varios miembros de la dirección de Nobitex, incluidos su presidente y cofundadores, destacando sus conexiones con la familia Jarazi, cercana al líder supremo Mojtabá Jamenei. Esta acción es parte de una estrategia más amplia del Departamento del Tesoro de interrumpir las capacidades financieras de Irán, lo que ha resultado en la congelación de casi 500 millones de dólares en criptomonedas ligadas al régimen.
Asimismo, el Tesoro ha advertido sobre posibles sanciones a cualquier entidad que facilite el comercio ilícito de petróleo u otras materias primas de Irán. En particular, el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz busca asfixiar una de las principales fuentes de ingresos del régimen. "Cualquier colaboración con el comercio clandestino iraní puede conllevar sanciones secundarias", advirtió el Tesoro.
