Ebury, una fintech global especializada en pagos internacionales, ha identificado al dólar estadounidense como un auténtico refugio financiero en momentos de incertidumbre. Un análisis reciente de la compañía señala que los mercados bursátiles, en general, reaccionaron negativamente al informe de empleo de mayo en Estados Unidos debido a la percepción de que el ciclo de recortes de tipos de la Reserva Federal ha concluido.
En medio de un mercado de valores con valoraciones elevadas y poco margen de error, los inversores optaron por recoger beneficios. La venta masiva de acciones y bonos subraya la limitada disponibilidad de activos seguros, consolidando al dólar como una opción clave. De acuerdo con la entidad, ninguna moneda del G10 ha evitado el debilitamiento frente al dólar. Este lunes, el tipo de cambio del euro frente al dólar se situaba en 1,153, en comparación con los 1,197 de finales de enero, evidenciando una depreciación del 4% en ese período.
La masiva venta de acciones y bonos destaca la escasez de activos refugio, con el dólar como una opción relevante
El oro, otra alternativa clásica en tiempos de inestabilidad, tampoco ha mantenido su valor. Este lunes, su cotización se encontraba por debajo de los 4.350 dólares la onza, cayendo más del 22% desde los aproximadamente 5.600 dólares registrados a finales de enero.
Además del conflicto en Irán y la frágil tregua alcanzada, los inversores están atentos a informes macroeconómicos clave y a la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del jueves. Se espera especialmente la cifra de inflación de mayo en Estados Unidos, impulsada por el alza en los precios de la energía. Pese a esto, el interés estará centrado en el índice subyacente, excluyendo alimentos y energía, dada la inquietud persistente por el sólido informe laboral previo.
En relación al BCE, Ebury ha indicado que ya se anticipa una primera subida de tipos en este ciclo. La atención se dirigirá a las orientaciones de política monetaria que surjan de las actas y, en particular, a la rueda de prensa de Christine Lagarde, presidenta de la institución.
