El Partido Popular y Vox tienen previsto rechazar el martes 23 de junio, en el Parlamento, la Declaración de la Cuenta General del Estado de 2024. Esta decisión se produce tras haberse detectado, por parte del Tribunal de Cuentas, el uso de cerca de 2.400 millones de euros en fondos europeos sobrantes para el pago de pensiones.
En una reunión celebrada a puerta cerrada el martes anterior, una ponencia de la comisión expresó por mayoría su rechazo a la mencionada Cuenta General del Estado, la última examinada por el Tribunal de Cuentas. Este rechazo, apoyado por PP y Vox, se plasmará en un informe redactado por el personal letrado de la Comisión Mixta, compuesta por miembros del Congreso y el Senado, y será sometido a votación en una sesión pública de la comisión.
De salir adelante este veto, sería la primera vez en años recientes que el Parlamento rechaza la Cuenta General del Estado
Además del dictamen de rechazo a la Cuenta General, la comisión mixta también deliberará y votará ese mismo día sobre las propuestas de resolución presentadas por los grupos parlamentarios al informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas.
En particular, el partido liderado por Santiago Abascal solicitará la devolución de la declaración al Tribunal de Cuentas, argumentando motivos como la ausencia de Presupuestos Generales del Estado, las modificaciones presupuestarias realizadas por el Gobierno, los riesgos asociados a dichas modificaciones, el deterioro de las cuentas públicas y un voto particular de un consejero del Tribunal de Cuentas.
Por su parte, el partido de Alberto Núñez Feijóo también propondrá devolver la declaración al Tribunal de Cuentas y exigirá que este organismo elabore, en un plazo máximo de tres meses, un informe detallando las consecuencias de no contar con Presupuestos actualizados.
Tras la comisión, tanto el dictamen de la ponencia que rechaza la Cuenta General del Estado como las diferentes propuestas de resolución se presentarán para una votación final en el Pleno del Congreso y del Senado.
En caso de que el Parlamento finalmente rechace la Cuenta General del Estado, sería un hecho sin precedentes en los últimos años, un contraste notable con el informe del Tribunal de Cuentas del año anterior, que fue aprobado unánimemente y refrendado sin inconvenientes en las Cortes.
