La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha subrayado la importancia de que las administraciones trabajen conjuntamente en la lucha contra la pobreza. Saiz criticó a algunas comunidades autónomas por reducir los presupuestos dedicados a las rentas mínimas, al confiar demasiado en el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Estas declaraciones se realizaron tras la IV reunión de la comisión de seguimiento del IMV, en la que participaron comunidades autónomas, la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) y diversas entidades locales.
La ministra argumentó que el IMV, implementado hace seis años, se ha consolidado como una herramienta fundamental en la lucha contra la pobreza y la inclusión social. Según Saiz, la tasa de pobreza se ha reducido en casi tres puntos en la última década, alcanzando un 19,5%, el nivel más bajo en diez años. Este logro se ha conseguido a pesar de enfrentar desafíos significativos como conflictos cercanos a Europa, crisis climáticas y choques inflacionarios.
El Ingreso Mínimo Vital se ha convertido en una herramienta esencial para combatir la pobreza y promover la inclusión social, reduciendo la tasa de pobreza a su nivel más bajo en una década
Otro aspecto destacado por Saiz es la reforma del incentivo al empleo del IMV, diseñada para mejorar la inclusión laboral de los beneficiarios. Actualmente, dos de cada tres hogares que reciben el IMV también obtienen ingresos laborales. De los adultos beneficiarios que trabajan, casi nueve de cada diez tienen responsabilidades familiares. Para estos casos, los primeros 6.000 euros anuales adicionales por trabajo no afectan la prestación, y para ingresos superiores, solo se considera el 50%. Esta tasa de exención sube al 55% para hogares con complementos por discapacidad o monoparentalidad.
En la actualidad, el IMV beneficia a 860.000 hogares, alcanzando a unos 2,6 millones de personas, entre las cuales prácticamente la mitad son niños y adolescentes. Cerca del 70% de estas familias tienen menores a cargo, según datos del Ministerio. Saiz destacó que el IMV fue diseñado especialmente para proteger a las familias, conforme a las recomendaciones de instituciones europeas desde 2014. Desde la aprobación del IMV en 2020, más de 3,7 millones de personas y 823.000 beneficiarios han recibido el Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI), que proporciona un apoyo mensual extra por cada hijo a cargo.
Durante los últimos seis años, el IMV se ha incrementado en un 59%, ampliando su cobertura y capacidad protectora, alcanzando un 16% más de hogares que en 2025. Además, la eficiencia en la tramitación ha mejorado notablemente, reduciendo el tiempo medio de resolución de solicitudes a 99 días en 2025, lo cual supone una reducción de 104 días respecto a 2024. En los años 2025 y 2026, se ha implementado un sistema de doble actualización de las cuantías para mitigar el impacto de los reintegros indebidos.
