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El G7, los países más industrializados y ricos del mundo, anunció este martes su disposición a apoyar una "suspensión temporal de los pagos de deuda" de los países más pobres, si cuenta con el respaldo de China, ante la gravedad del impacto económico de la pandemia del coronavirus. "Los ministros y gobernadores subrayaron que cierto número de los países más vulnerables y pobres enfrentarán agudos desafíos relacionados con las consecuencias del COVID-19", dijo en n comunicado el G7, formado por Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos, que ocupa la presidencia de turno este año.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció este lunes que mantendrá de forma indefinida la prohibición que rige desde hace un mes de ingresar al país desde Europa a causa de la pandemia del COVID-19. "Queremos hacerlo (levantar el cierre) muy rápidamente, pero queremos asegurarnos de que todo esté bien. Ahora mismo tenemos una prohibición muy fuerte y vamos a mantenerla así hasta que ellos (Europa) sanen", dijo Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
La ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, recalcó este lunes que “quien tiene que proveer a los trabajadores" de mascarillas para protegerse de la pandemia del Covid-19 "son las propias empresas”. Así lo indicó durante una rueda de prensa junto al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en el Palacio de la Moncloa, donde aseguró que la acción del Gobierno es con carácter “extraordinario” y destacó que “hay previsión que para final de semana lleguen las mascarillas a los negocios, para que nos ayuden a protegernos”. En este sentido, destacó que hoy se ha comenzado con dicho reparto de 10 millones de mascarillas, que se alargará hasta el jueves en todas las comunidades españolas. La ministra explicó que, para repartir esta gran cantidad de mascarillas, de distribuirá en dos paquetes: el primero que se producirá en unas comunidades lunes y martes; el otro, miércoles y jueves en las restantes. A este respecto, agradeció el trabajo de los cientos de policías, voluntarios, miembros de Cruz Roja que han colaborado hoy en ese reparto de mascarillas en los diferentes medios de transporte, que se desarrollan principalmente entre las 6 y las 9 horas de la mañana. REPARTO POR COMUNIDADES Darias explicó que, durante el lunes y martes, en Andalucía se repartirán 1.878.000 mascarillas; Aragón 296.000; Castilla y León, 523.000; Comunidad de Madrid, 1.416.000; Extremadura, 116.000; Galicia, 600.000; Asturias 228.000; Región de Murcia 334.000. Por su parte, desde el martes se repartirán en Cantabria 130.000 mascarillas y 1.714.000 en Cataluña. Además, durante el martes y miércoles, se entregarán 454.000 en Castilla-La Mancha, 18.000 en Ceuta, 1.116.000 en la Comunidad Valenciana, 256.000 en Baleares; 480.000 en Canarias, 70.000 en La Rioja, 18.000 en Melilla, 146.000 en Navarra y 494.000 en el País Vasco, Sobre las denuncias de que la cifra de…
La vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, señaló este jueves que “todavía tendremos que afrontar semanas difíciles, de gran incertidumbre, que requerirán paciencia para no perder el control de la situación”. Así lo dijo la vicepresidenta y también ministra durante su intervención en el Pleno del Congreso de los Diputados al que acudió para defender el real decreto ley aprobado la semana pasada en el Consejo de Ministros que contiene numerosas medidas como moratorias en el pago del alquiler, de la cuota hipotecaria, de las cotizaciones sociales de autónomos y empresas o nuevos subsidios destinados a las empleadas del hogar y los trabajadores temporales. Calviño valoró que el impacto sobre la economía de las medidas de contención adoptadas es “exponencial” y señaló que “cuanto más tiempo se mantengan, mayor será el impacto”. Por ello, pidió “atajar la crisis sanitaria cuanto antes”. La vicepresidenta defendió que “no hay dicotomía entre proteger la salud y proteger la economía” porque “son dos caras de la misma moneda”. Calviño incidió en que “es fundamental facilitar a las empresas y a los trabajadores este estado de hibernación de la actividad y la flexibilidad que hemos concedido a algunos sectores para garantizar que puedan reactivarse”. En cuanto a la respuesta europea a esta crisis, insistió en "crear un mecanismo de puesta en común de la deuda" en referencia a los llamados 'coronabonos'.
Cáritas insistió este martes al Gobierno que impulse un Ingreso Mínimo Garantizado para las personas vulnerables más expuestas a los efectos de la crisis del Covid-19 y que además sea equivalente para todo el Estado y se mantenga en el futuro. En un comunicado, la organización católica recordó que ya trasladó esa propuesta al Ejecutivo en los primeros días tras la declaración del estado de alarma, demanda que ahora aborda de manera más detallada en el documento 'Covid19: una crisis que exige una respuesta en forma de Ingreso Mínimo Garantizado', con el que llama a la colaboración y al compromiso de las distintas administraciones públicas y, en especial, de los gobiernos de las comunidades autónomas, a colaborar en el desarrollo, puesta en marcha y tramitación de este Ingreso Mínimo Garantizado. Cáritas, que lleva años reclamando esa medida, indica que ese ingreso es "la última red de protección social de las personas y familias, algo que desde la Unión Europea se nos viene reclamando desde hace años". Tras pedir la prórroga automática de las rentas mínimas concedidas desde las comunidades autónomas y las que tendrían que ser renovadas en marzo y abril, ahora Cáritas, vistos los efectos económicos y sociales de esta crisis, cree que "es urgente ir más allá, y solicitar un incremento decidido de la capacidad protectora sobre las familias que ya vienen sufriendo las situaciones de pobreza y exclusión social, pero también sobre aquellos sectores sociales que están cayendo en situaciones de riesgo". La organización concreta que los destinatarios de ese Ingreso Mínimo Garantizado deben ser, por ejemplo, hogares sin ingresos en situación de pobreza, los que tengan pocos ingresos por la precariedad laboral y los que tienen hijos a cargo.
El presidente del Sabadell, Josep Oliú; su consejero delegado, Jaime Guardiola, y la alta dirección por completo del banco han renunciado al cobro de la retribución variable de este ejercicio frente a la situación sanitaria y económica creada por el coronavirus Covid-19. "Es un acto de responsabilidad en un momento en el que todos debemos actuar con el máximo compromiso y solidaridad”, explicó Oliú, tras adoptar una decisión que será comunicada al consejo de administración de la entidad en una reunión extraordinaria que celebrará mañana. El banquero indicó que la decisión busca sumarse “al esfuerzo que en este momento está haciendo toda la sociedad y, en particular, todos los empleados del banco que cada día hacen posible la continuidad de una labor esencial como la atención y el acompañamiento a los clientes”. La iniciativa va más allá de la cúpula del Sabadell en España, ya que también han secundado la renuncia a su variable de 2020 también los miembros del Comité de Dirección de la filial británica TSB. Se suma además a un abanico de medidas puestas en marcha por el banco en las últimas semanas para acompañar a sus clientes dadas las circunstancias excepcionales que vive nuestro país y las consecuencias que pueden derivarse del Covid-19. El banco ha decidido, entre otras medidas, atender el pago a proveedores cada semana, adelantar el subsidio de desempleo y las pensiones o aplazar el pago de tres meses del alquiler social a aquellas familias especialmente vulnerables cuya vivienda forme parte del Fondo Social de Vivienda. También se ha adherido a la moratoria de hasta 12 meses en el capital de las hipotecas, así como las diferentes soluciones de financiación para familias y empresas lanzadas a través de su 'Plan de Acompañamiento' con especial foco en las líneas ICO
El primer ministro británico, Boris Johnson, permanece hoy en la unidad de cuidados intensivos (UCI) de un hospital londinense al empeorar su salud por el COVID-19, y ha delegado el mando al titular de Exteriores, Dominic Raab. Johnson, de 55 años, había sido ingresado en el hospital St Thomas el pasado domingo como medida de precaución debido a los continuos síntomas del coronavirus, en concreto fiebre alta.
El ministro de Consumo, Alberto Garzón, reconoció este martes que la pandemia de coronavirus "ha desbordado" a España y anunció que el Ejecutivo tomará medidas “cuanto antes, mejor" para controlar los precios de algunos productos y servicios de primera necesidad como las mascarillas, que han aumentado de forma sustancial desde el inicio de la crisis sanitaria. Así lo expresó Garzón en el transcurso de una entrevista en ‘Las Mañanas de RNE’ en la que añadió que ya existe una ”propuesta sobre la mesa” que los técnicos de su departamento están estudiando y criticó las “excepciones” que suponen el comportamiento de “algunas empresas y actores” dentro de la cadena de valor que, a su juicio, “han aprovechado” la pandemia para “especular y subir precios de productos de alta demanda” al verla como “fuente de beneficios” y utilizarla “no para arrimar el hombro, sino para intentar aumentar su cuenta de beneficios”. En este sentido, lamentó los “casos dramáticos” de algunas funerarias que han incrementado en hasta 2.000 euros el importe de sus servicios, una situación contra la que el Gobierno “actuó con rapidez” para controlarla. No obstante, reconoció que existen “fenómenos similares” en torno a productos y artículos como guantes, geles o mascarillas. Garzón admitió que es necesario “ser humildes” y admitir que la situación "ha desbordado” a todo el mundo y explicó que las recomendaciones de la OMS, que ahora aconseja la extensión del uso de la mascarilla a toda la población, han “cambiado en función del mejor conocimiento que vamos teniendo de un virus absolutamente desconocido hace unas semanas”. Así, estimó “muy probable” que una de las próximas medidas a adoptar por parte del Ejecutivo sea recomendar el uso “extensivo” de mascarillas, pero recordó que la producción “lleva sus tiempos”. “Está muy centralizada en pocos actores”, dijo, para puntualizar que…
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamó este sábado a la Unión Europea que sea solidaria, especialmente con los Estados miembros que más sufrirán los efectos de la crisis del coronavirus, y aplique "una economía de guerra" que respalde el endeudamiento público. En una tribuna que publica 'El País', Sánchez advierte de que Europa está sufriendo su mayor crisis desde la Segunda Guerra Mundial y sus ciudadanos están muriendo o debatiéndose en hospitales saturados por una pandemia "que representa la mayor amenaza de salud pública desde la gripe de 1918". Insiste en que se enfrenta "a un enemigo invisible" en unas circunstancias excepcionales, por lo que son necesarias "posturas contundentes", ya que "o estamos a la altura de las circunstancias o fracasaremos como Unión. Es un momento crítico en el que incluso los países y los gobiernos más europeístas, como es el caso de España, necesitamos pruebas de compromiso real. Necesitamos una solidaridad contundente". Alerta también el presidente del Gobierno que sin solidaridad no habrá cohesión, sin cohesión habrá desafecto "y entonces la credibilidad del proyecto europeo quedará gravemente dañada". Por ello, y aunque reconoce que en las últimas semanas se han tomado importantes decisiones que celebra, como el nuevo programa temporal de compra de emergencia del Banco Central Europeo y el plan Sure de la Comisión, para los afectados por desempleo, entiende que hay "hay que ir más allá". ENDEUDAMIENTO Ante esta situación exige a la UE que respalde el endeudamiento público que están asumiendo muchos Estados para, una vez superada la emergencia sanitaria, reconstruir las economías del continente movilizando gran cantidad de recursos a través de un plan "que hemos llamado nuevo Plan Marshall y que habrá de contar con el respaldo de todas las instituciones comunes. Si el virus no entiende de fronteras, los mecanismos de financiación…
La reina Isabel II ha grabado un mensaje dirigido a la nación que se emitirá esta noche en el que insta a los británicos a sobreponerse al tiempo de "dolor" y "enormes cambios" que ha traído la pandemia del nuevo coronavirus. En un fragmento de su discurso adelantado por el palacio de Buckingham, la soberana británica, de 93 años, admite que la enfermedad está provocando aflicción entre los ciudadanos por la pérdida de vidas, así como "dificultades financieras para muchos y enormes cambios en las vidas diarias de todos".