El precio del petróleo Brent, referencia en Europa, ha experimentado una notable caída hasta situarse en 94 dólares por barril. Este descenso se produce tras haberse aproximado a los 98 dólares en horas previas, coincidiendo con el llamamiento del presidente estadounidense, Donald Trump, a Israel e Irán para poner fin al fuego cruzado iniciado el domingo pasado y continuar con las negociaciones de paz. Por su parte, el petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, también cayó, registrando 91 dólares por barril después de alcanzar los 95 dólares en la mañana, ajustando su incremento diario del 5% a apenas un 1%.
La escalada de tensión en Oriente Próximo había impulsado inicialmente el precio del Brent, que había experimentado un aumento intradía cercano al 5%, antes de reducirse a un incremento del 1,5% luego de las declaraciones de Trump. Israel denunció el lanzamiento de proyectiles desde Irán en aparente represalia por el bombardeo en Beirut. En respuesta, Israel atacó un complejo petroquímico en Juzestán, Irán. "Israel e Irán deben cesar inmediatamente los enfrentamientos armados", instó Trump a través de redes sociales, subrayando la necesidad de un alto el fuego inmediato y la continuidad de las negociaciones de paz.
La frágil situación en Oriente Próximo ha generado fluctuaciones en los mercados petroleros, ya marcados por la ofensiva estadounidense e israelí iniciada en febrero
El tráfico por el estrecho de Ormuz continúa prácticamente paralizado, lo que contribuye a la incertidumbre sobre el desenlace del conflicto. Las autoridades iraníes han anunciado el cese de los ataques contra Israel, aunque advierten de una posible reanudación si persisten las ofensivas israelíes en Líbano o Irán. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que "la seguridad nacional y la tranquilidad son prioridades", manteniendo tanto la diplomacia como la defensa en el escenario internacional.
En este contexto, la OPEP+, en su segunda reunión tras la retirada de Emiratos Árabes Unidos en mayo, ha decidido aumentar la oferta petrolera en 188.000 barriles diarios a partir de julio. Esta medida pretende estabilizar el mercado durante la prolongada crisis en la región.
