El gasto destinado al pago de un alquiler por un hogar medio en España representa el 36,85% de su renta neta, según un estudio del asesor hipotecario iAhorro. Este porcentaje contrasta con el 22,65% que supone el pago de una cuota hipotecaria. La disparidad, según el mismo informe, "impide a miles de ciudadanos la acumulación de capital, convirtiendo el arrendamiento en una carga financiera superior a la propiedad".
Los datos de mayo reflejan una "situación crítica" en el esfuerzo económico de las familias españolas para cubrir los gastos de su vivienda, ya sea alquilada o en propiedad. En el caso de la compra, la obtención de una hipoteca requiere que el comprador disponga de un ahorro adicional, ya que los bancos suelen ofrecer financiamiento para el 80% del valor de la vivienda. Esto obliga a los compradores a tener ahorrado entre un 10% y un 20% adicional para cubrir impuestos, notaría y tasación.
El acceso a la vivienda es el "principal problema" para el 41,3% de los españoles, según el último barómetro del Centro de Investigación Sociológico
Laura Martínez, portavoz de iAhorro, explica que aunque el esfuerzo para comprar una vivienda es menor debido a que se resta el 20% del valor de compraventa que los usuarios tienen que tener ahorrado, la propiedad también conlleva otros gastos como seguros o el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
El estudio destaca que el acceso a la vivienda se complica especialmente en las principales capitales y en "zonas tensionadas", donde el coste del alquiler o la compra significa una parte importante del salario medio de los hogares, dificultando el ahorro, particularmente entre los jóvenes. En regiones de alta demanda como Cataluña, la Comunidad de Madrid y el País Vasco, el esfuerzo económico para la compra supera en más de 15 puntos porcentuales al alquiler, convirtiéndolo en la "única vía lógica" para un ahorro doméstico real.
Baleares se presenta como el caso más "crítico", donde la proporción del sueldo medio destinada para la compra es del 36,90%, mientras que para el alquiler alcanza el 39,57%. "En Baleares el suelo está tan tensionado que tanto el alquiler como la compra ya son inaccesibles para gran parte de sus ciudadanos", comenta Martínez. En su conjunto, Martínez subraya la necesidad de aumentar la oferta de vivienda tanto para alquiler como para compra con el objetivo de revertir esta situación.
